Archicofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús

 

Viva † Jesús

 

Primer Monasterio de la Visitación de Santa María de Santiago de Chile

"Busqué quién me consolara y no lo , hallé"

Salmo 68, 21

Nacimiento de la Guardia de Honor

En este año su comunidad había entronizado solemnemente el Sagrado Corazón de Jesús en el Monasterio para amarlo y glorificarlo. Confortada con ese hecho, algunas semanas más tarde,  la Hna. María del Sagrado Corazón tuvo la visión interior de un cuadrante-horario en cuyo centro figuraba el Corazón herido de Jesús. Con la ayuda de dos hermanas, elaboró el dibujo de lo que sería el primer cuadrante de la futura asociación que se llamaría desde el inicio: "La Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús"

El viernes 13 de marzo de 1863, la superiora bendijo el cuadrante y todas las hermanas de la comunidad inscribieron su nombre en la hora escogida por cada una. La misión de la Hna. María del Sagrado Corazón se fue haciendo más clara: había que fundar una asociación que tuviera como fundamento, razón de ser y fin consolar al Corazón de Jesús.

El jueves santo, a pesar de haber caído enferma, escribió su proyecto: cada miembro de la Guardia de Honor consagraría cada día una hora -una hora de presencia- durante la cual los "Guardias", tan solo con el pensamiento, sin cambiar nada de sus ocupaciones, en el corazón mismo de su vida cotidiana, se unirían a Jesús presente en el Sagrario. La inscripción de los "Asociados" -así se los nombraría- se harían en el Cuadrante.

Al ejemplo de la Virgen María, Santa María Magdalena y San Juan, los Guardias de Honor en todo el mundo permanecen igualmente al pie de la Cruz, formando así una cadena de consoladores alrededor del Corazón de Jesús.

El Viernes Santo, profundamente recogida, la Hna. María del Sagrado Corazón redactó la hermosa oración de ofrenda, presintiendo que sería recitada por millones de personas.

Este programa espiritual se propagó rápidamente.

Origen

 

Origen de la Guardia de Honor

La Guarida de Honor tuvo su principio en el Monasterio de la Visitación de Santa María de Bourg, diócesis de Belley, el 13 de marzo de 1863,

El Origen y la base doctrinal de esta Obra, se remonta hasta el Calvario. En efecto, el Objeto especial que ella propone a la veneración de los asociados es el Sacratísimo Corazón de Jesús abierto y traspasado por la lanza en el árbol de la Cruz.

Su Fin es rendir un culto perpetuo y sin interrupción de GLORIA, AMOR Y REPARACIÓN a este Divino Corazón que herido visiblemente a toda hora por el olvido, la ingratitud y los pecados de los hombres.

Es decir, ¡glorificar a Jesucristo! proclamar su Reinado divino, en los momentos mismos en que las sociedades deicidas le niegan, le excluyen de su seno, de sus leyes, de sus instituciones y quiere gobernar apartándose de su cetro de amor. Todo Guardia de Honor ¿no es verdad que clama a un Rey, a quien consagra sus servicios?

Reparar los ultrajes inauditos, las blasfemias sin número y las injurias sacrílegas prodigadas a la Majestad tres veces Santa del Hijo de Dios hecho hombre, expiarlas, cubrirlas con un concierto unánime y perpetuo de alabanzas y bendiciones!

Volver, en fin amor por amor a este dulcísimo Salvador Jesús, tan amante y tan tiernos; a su Corazón tan desconocido, tan despreciado y tan abandonado en la Eucaristía

La Guardia de Honor, como todas las obras de Dios, nació de la nada. Una palabra providencial caída de los labios de una hija de San Francisco de Sales, y recogid a por aquella de sus hermanas que tenía la misión de oírla; tal fue el grano de mostaza que, bajo los rayos del Divino Corazón de Jesús, debía ser muy pronto una gran árbol.

Esto pasaba el 12 de enero de 1863, en el Monasterio de la Visitación de Bourg (Ain), cuna y centro de la Guardia de Honor.

El 13 de marzo siguiente, Viernes 3º de cuaresma, tuvo lugar la bendición del primer cuadrante de la Obra, en el cual estaban escritos los nombres de todas las religiosas del Monasterio. Por de pronto nadie notó que ese mismo día la Iglesia celebraba la fiesta de las Cinco Llagas , en la que se hace mención especial de la abertura del Corazón de Jesús herido por la lanza en el Árbol de la Cruz.

El Jueves y Viernes Santos fueron trazados el objeto, la organización de la Obra y la Ofrenda de la Hora de Guardia.

Desde entonces la Obra empezó a caminar como el Divino Amor, con pasos de gigantes.

El 16 de junio de 1864, Pío IX, de santa memoria enriqueció la Obra con las indulgencias concedidas a la Archicofradía del Sagrado Corazón de Jesús establecida en Roma, en la Iglesia de Santa María della Pace.

El 7 de abril de 1865, se dignó su Santidad concederle nuevas indulgencias, además, hasta cinco veces mandó a los asociados a la bendición apostólica.

Aún más, el 25 de marzo de 1872, Pío IX quiso inscribirse en la Guardia de Honor; se hizo Hermano de la piadosa Unión, y el 21 de julio de 1875, en una audiencia concedida a una diputación de los principales miembros de la Obra, recordó como una de sus más dulces glorias su título de Primer Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús.

El 13 de junio de 1876 un nuevo Breve sancionó una de las más tierna prácticas de la Obra, la Preciosa Ofrenda; y añadió indulgencias a las dos fórmulas por las cuales los asociados recogen la preciosa Sangre y Agua salidas de la herida del Corazón de Jesús y la ofrecen a la Majestad infinita, como se dirá en su lugar.

Todos estos beneficios fueron coronados el 26 de noviembre de 1878 por un Breve, en virtud del cual nuestro Santísimo Padre León XIII, a petición de Mgr. Marchal, obispo entonces de Belley, se dignó elevar la Cofradía de la Gurdia de Honor de Bourg, a la dignidad de Archicofradía, para la Francia y la Bélgica. Este acto, importado una nueva y solemne aprobación de la Santa Sede, afirmó la Obra sobre bases inmutables.

El Cuadrante

 

El Cuadrante de la Obra

 

El piadoso estandarte de la Obra es un Cuadrante horario formado de 12 estrellas, en cuyo centro campea la imagen del Corazón de Jesús. Los nombres de los Asociados se inscriben alrededor de este Divino Corazón y, a poder ser, en su hora de Guardia respectiva. El Cuadrante se expone en algún Oratorio o Capilla y, sobre todo, en la Iglesia, al lado del altar de la Archicofradía. Esta exposición pública del Cuadrante es un homenaje tributado a Nuestro Señor; y realiza lo que Él pidió un día a la Santa Margarita María: "Mi Divino Maestro (dice ella) me ha asegurado que tiene un singular placer en ser honrado bojo la figura de este Corazón de carne, cuya imagen quería fuese expuesta al público, para conmover por este medio el Corazón insensible de los hombres, prometiéndome que en todas partes donde se halle expuesta para ser honrada, atraería singulares bendiciones".

Ntro. Señor Jesucristo le dijo también en otra ocasión "que quería formar alrededor de su Sagrado Corazón una corona de doce estrellas compuesta de sus más queridos y fieles siervos"

La Hora de Guardia

 

 

La Hora de Guardia es un ejercicio fundamental de la Obra y puede decirse que la Obra misma, pues su cumplimiento constituye, por sí solo, el Asociado.

Es también el foco de donde se desprende y el manantial en que se alimentan, como veremos más adelante, diversas prácticas muy amadas por los Guardias de Honor, a saber, la súplica perpetua <la Unión con el Salvador inmolado> la oración reparadora, etc.

Para santificar la Hora de Guardia no es necesario pasarla en oración o ir a la iglesia. Cada Asociado elige y determina por sí mismo su Hora de Guardia, durante la cual, sin cambiar en nada sus ocupaciones ordinarias, va en espíritu al Puesto de amor; el Tabernáculo. Allí ofrece a Nuestro Señor sus pensamientos, sus palabras, sus acciones y hasta sus penas, con el deseo de consolar el Corazón de su Dios con un amor delicado, generoso y fiel.

El tiempo de la Hora de Guardia debe pasarse, en cuanto es posible, unido a Jesucristo, obrando, orando, trabajando, sufriendo bajo su divina mirada; el Asociado hace algunos actos de amor, ofrece un ligero sacrificio, reitera de tiempo en tiempo, la Preciosísima Ofrenda, y termina con el Padre nuestro y un Ave María, según las intenciones del Soberano Pontífice.

Sin embargo, nada se prescribe o exige; cada uno puede seguir los impulsos de su corazón para santificar esta Hora bendita. Este ejercicio es accesible a todos por sus gran sencillez; ha penetrado con una facilidad maravillosa en las diversas clases de Sociedad; el hogar doméstico, las fábricas, los talleres, las escuelas, los hospitales, etc. Se quiere desterrar a Jesús de todas partes; pues la Hora de Guardia en todas partes.

La Preciosísima Ofrenda

Pero la Misión por excelencia confiada a los Guardias de Honor, es el tributar un culto especial al Corazón de Jesús herido por la lanza sobre el árbol de la Cruz, recoger la Preciosa Sangre y Agua que surgió de él, y ofrecer a la Majestad infinita esta oblación pura por las necesidades de la Iglesia y la salvación de los pecadores!

Todos se habían alejado de la Cruz en que acababa de espirar el Cordero que quita los pecados del mundo!... Sólo los amigos íntimos, los más amados, los primeros Guardias de Honor,  -María, Juan, Magdalena - quedaron firmes en el puesto del dolor, velando a la gran Víctima y adorándola dormida en los brazos de la muerte: La última efusión de la Preciosa Sangre iba a pagar su fidelidad... Longinos se adelanta atraviesa el adorable pecho de Jesús y Sangre y Agua brota de su Corazón entreabierto, "Et continuo exivit sanguis et aqua".

MARÍA, JUAN, MAGDALENA recogen este don supremo del Amor, y ofreciéndole al Eterno Padre, inauguran el místico sacerdocio que se transmitió de siglo en siglo en el seno de la Iglesia y que es hoy como patrimonio de los Guardias de Honor.

Y entonces, y durante la Hora de Guardia, es cuando los Asociados elevan al Cielo el Càliz de bendición que ha pasado a sus manos. Una sola gota de la sangre que contiene, bastaría para redimir mil mundos más culpables que el nuestro; saben esto muy bien los Guardias de Honor, y se esfuerzan en  en aplicar a nuestra Sociedad tan enferma este remedio único que puede salvarla.

Dos pequeñas oraciones aprobadas y enriquecidas con indulgencias por SS. Pío IX, precisan el sentido de esta Preciosísima Ofrenda.

Santos Protectores

Nuestra Señora del Sagrado Corazón

Glorioso Patriarca San José

San Francisco de Asís

San Francisco de Sales

Santa Margarita

Espiritualidad y Oración

Hna. María del Sagrado Corazón Bernaud

Fundadora de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús

13 de marzo de 1863

Ana María Bernaud Constanza, la hija mayor de  una  familia   profundamente   cristiana comerciante, nació  en Besancon, Francia, el 28 de Octubre de 1825. A los 4 años, y durante varios años fue aislada de sus hermanos y hermanas, a causa de una enfermedad de los ojos. A los  cinco años entendió  el llamado divino al regresar del funeral de una joven prima religiosa que murió a los 28 años y la niña exclama seriamente: "Yo quiero ser religiosa".

 

Más tarde, su tía Bárbara Bernaud la inicia en la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, poco conocida en esa época y, a se consagra muchas veces al Sagrado Corazón de Jesús. El 20 de abril de 1836  ella y su hermano Eduardo reciben  la Eucaristía por primera vez, le dice a su hermano: “Coloquémonos de rodillas para pedir a Dios la gracia de nunca hacer una mala comunión”.

A los 13 años, entra en un pensionado en Besancon para terminar sus estudios, retorna a su familia en 1840. Antes de cumplir los  16 años  se casa, quedando viuda en 1846. Regresando a su familia. En 1849 se reencuentra con una de sus primas que vive en Belley.

Al  aproximarse la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se le presenta la oportunidad de pasar algunos días de retiro en  el  Monasterio de la Visitación de de Bourg-en-Bréese, e ese mismo año entra como postulante en la Visitación de Belley.

En su Toma de Hábito recibe el nombre de  Maria del Sagrado Corazón. Al inicio de 1863, profundamente impresionada de la queja de Jesús “procure quien me consolase y no encontré”, a lo que ella responde quiero “amarlo y hacerlo amar”.

Así surge la idea de formar una Asociación de personas que, turnándose de hora en hora, hagan compañía espiritual al Corazón  de Jesús, sin cambiar en tanto sus ocupaciones diarias. Esta obra recibirá el nombre de “Guardia de Honor”; actualmente “Hora de Presencia”, esta se extiende rápidamente por todo el mundo, siendo en 1864 aprobada por el Papa Pío IX, que se inscribe como guardia de Honor. El  día 3 de Agosto de 1903, fallece, habiendo sido durante toda su vida un instrumento dócil en las manos de Dios.

«Los hijos del Corazón Herido hablan todos una misma lengua, que tiene por raíz la palabra Amor».

(Sor María del Sagrado Corazón Bernaud)

Dios sea bendito

Oración para pedir la beatificación de la Visitandina Hna. María del Sagrado Corazón Bernaud

 Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad,

concede a tu Iglesia la gracia de la beatificación

de tu sierva y apóstol, Hna. María del Sagrado Corazón,

fundadora de la Guardia de Honor

 

Por su intercesión te pido.....

 

Corazón de Jesús, rico en misericordia,

haz que el ejemplo de vida de la Hna. María del Sagrado

Corazón, me ayude a discernir y a cumplir

Tu santa voluntad.

Deseo en espíritu de reparación, por los pecados del

mundo, alabar tu misericordia y tu maravilloso amor.

Amén